SELBA es una entidad independiente y sin ánimo de lucro, creada con el objetivo de promover formas de vida perdurables, especialmente en el mundo rural.
Para conseguir este objetivo, SELBA realiza actividades para:
difundir las ideas de sostenibilidad ecológica y social, documentos como la Agenda 21, y modelos de vida sostenible -ecoaldeas y ecopueblos-,
capacitar en prácticas respetuosas con el entorno y en técnicas de participación y dinamización social,
asesorar en la planificación de proyectos de desarrollo, especialmente en zonas rurales deprimidas.
Todo ello, basándose en los principios del desarrollo sostenible y a escala humana, y en el respeto por la Naturaleza y las personas.
En la consecución de sus objetivos, SELBA actúa de acuerdo con unos valores y principioséticos:
Respeto por la Naturaleza
La naturaleza no es un simple recurso económico que se deba esquilmar, es vida y salud que debemos comprender y cuidar.
Respeto por las personas
Las actividades humanas deberían favorecer, y no perjudicar, la salud física y mental de las personas, respetar su integridad y enriquecerse con la diversidad de ideas y creencias.
Simplicidad
Apostamos por formas de vida y tecnologías simples, que nos hagan menos dependientes y con un mínimo impacto ambiental.
Información veraz y transparente
Consideramos que estas dos condiciones son imprescindibles para una efectiva igualdad de oportunidades.
Colaboración
Colaborando nos será más sencillo alcanzar nuestras metas, organizar mejor nuestro tiempo, ser más libres y no estar sólos.
Permacultura Caña Dulce es un centro de vida natural situado en las orillas de río Grande, a 9 kms de Coín y 35 kms de Málaga. En esta finca experimentamos una forma de vida respetuosa con la Naturaleza, a quien consideramos maestra. Por ello practicamos permacultura, Kundalini Yoga, meditación, dieta vegetariano higienista cocinada en horno solar, baile etc...
Valoramos la herencia que la agricultura tradicional nos ha dejado; el suelo sin contaminar, totalmente libre de químicas, el agua pura que viene de nuestro propio manantial para el riego y el consumo doméstico; la infraestructura de bancales antiguos y árboles frutales; y la riqueza de conocimiento local que nuestros vecinos comparten con nosotros.
Partiendo de esta fundación sólida, estamos desarrollando la finca según filosofías sostenibles, usando técnicas modernas de cultivo ecológico y métodos biodinámicos, dentrode un marco del diseño de permacultura.
Llevamos diez años plantando árboles frutales para crear un paisaje comestible - desde naranjas, caquis y higos a manzanas, peras y cerezas, entre otras - dándonos fruta a lo largo de todo el año. Nuestras cultivos hortícolas son igualmente diversos; cultivamos todos las hortalizas mediterráneas típicas (tomates, pimientas, berenjenas, etc) y experimentamos con cultivos exóticos tales como el tomatillo mejicano y las guindillas africanas, para no mencionar las zanahorias, los nabos y las patatas (dos cosechas al año!). Con tal variedad somos autosuficientes en hortalizas y frutas.